Estuvo acusado de terrorismo y por este supuesto delito tuvo que estar 20 días privado de libertad. Ahora, la Fiscalía reformuló cargos y lo acusan de presunta paralización de servicios

El hijo de Marcelo P. le gusta la música. Toma el teléfono y simula un micrófono para cantar. “Mi hijo está detenido. Tiene 14 años y es estudiante del José Mejía Lequerica”, contó Marcelo. Su familia es Guamote, pero viven en Machachi por varios años. “Al momento de la detención, primero le han tratado de disparar, él dio un salto. Le cogen, le botan gas lacrimógeno, le tiran al suelo y le pisan el cuello”, narró el padre de uno de los 6 adolescentes detenidos al interior de la Contraloría General del Estado, antes de que se produzca el incendio.

El sábado 12 de octubre detuvieron al hijo de Marcelo. “Él estaba al interior de la Contraloría General del Estado, en la parte de la terraza. Él entraba para brindar ayuda médica con los otros paramédicos. Entró a dar primeros auxilios, les da agua y leche a algunas personas y cuando quiere salir se encuentra con la policía en la Contraloría”.

Al momento de la detención, cuenta su padre, la Policía agredió a su hijo, luego lo llevaron a la Asamblea. “No sabíamos hasta las 21h00 dónde estaba. Como era toque de queda no pude buscar más”, narró.

“Sentí que algo le había pasado a mi hijo. Le llamé, pero el teléfono ya estaba apagado, busqué pero era imposible porque había muchas personas. Me desesperé y me quedé toda la tarde y cuando dijeron que era toque de queda no me fui. Mi intención era encontrar a mi hijo. A las 17h00 quise salir, pero ya estaba rodeado de policías y no tuve otra opción que irme a la Casa de la Cultura y buscarme una parte para quedarme ahí adentro”.

Pasadas las 21h00 recibió la llamada de un policía para decirle que su hijo estaba detenido. “Como padre,

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me afecta ver en otro lugar a mi hijo, que no sea con nosotros”.

“En la Asamblea no le leyeron los derechos que tiene el adolescente. La policía les había dicho que ellos pueden matar a cualquier persona. Que les pueden matar a ustedes a todos los que están alrededor. Mi hijo me dijo que les apuntaron con las armas a todos los que estaban ahí”.

Esa noche, trasladaron a su hijo, Alex, a flagrancia de adolescentes. Allí, dijo, les hicieron los exámenes y en el parte médico consta lo que le han maltratado. “Yo puede ver que estaba lastimado la parte derecha de su cara”.

El juez dictó prisión preventiva en contra del joven y de los otros 5 adolescentes que fueron acusados de terrorismo. Pasaron 20 días en el Centro de Orientación Virgilio Guerrero, mientras duraba la investigación. Sin embargo, una acción de Habeas Corpus les permitió su libertad, reconociendo que hubo una detención arbitraria.

Su padre cuenta fue “una situación muy difícil” para su hijo los 20 días que estuvo en el Centro. “Tuvo varios desmayos ahí adentro y pedí a las autoridades del Centro de Orientación que hagan exámenes, pero no le dieron la atención que necesitaba. Estaba preocupado, cuando nos veíamos lloraba”, contó Marcelo.

Este 13 de octubre la Fiscalía pidió la audiencia de reformulación de cargos. De terrorismo, ahora los 6 adolescentes están acusados de presunta paralización de servicios públicos.

Con una sonrisa en el rostro, Marcelo contó que su hijo es reconocido en Machachi. Pero sus expresiones se tornan duras, serias, al rechazar las acusaciones contra los 6 adolescentes de ser“terroristas, vándalos, saqueadores o delincuentes. Nosotros no somos eso”.