En un día donde los enfrentamientos entre manifestantes bolivianos y las fuerzas de seguridad recrudecieron al punto donde ya se han confirmado cinco muertos -al parecer pertenecientes a grupos cocaleros que apoyan a Evo Morales-, continuaron también las agresiones a periodistas que se encuentran cubriendo la crisis en el lugar de los hechos.

El último caso que tomó estado público tuvo como víctima a Teresa Bo, periodista argentina que se desempeña como corresponsal de la cadéna catarí Al Jazeera: en medio de una cobertura, un agente de policía le tiró gas lacrimógeno en los ojos. La periodista publicó el momento en sus redes sociales y en el mensaje que acompañó las imágenes aseguró que «solo estábamos en la calle reportando lo que pasaba y la policía boliviana responde así”.

El momento de la agresión sucede en los primeros segundos del video. “Y usted es la policía”, llega a decir Bo antes de recibir la descarga directo en la cara. No obstante, continuó con su cobertura: “La policía me acaba de tirar gas lacrimógeno a propósito. Esto es lo que está sucediendo en el medio de una plaza donde la gente ha estado protestando pacíficamente. Es extremadamente difícil hablar, lo siento mucho”, indicó a la cámara.

Durante el tiempo restante Bo explicó el panorama que tiene lugar en la capital boliviana de La Paz, donde se desarrollan enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad: “Ha habido choques con quienes están defendiendo a Evo Morales. La gente está muy enojada con la policía. Interpretan que están apoyando lo que ven como un golpe de Estado en contra del gobierno de Evo Morales. Muchos nos han dicho que preferirían un gobierno militar, comparado a lo que está sucediendo en Bolivia ahora, con la policía y el ejército en las calles”, completó.


La agresión a Bo se suma a otros episodios de similar naturaleza que tuvieron como destinatarios a periodistas nacionales y extranjeros, así como una declaración por parte de la nueva ministra de comunicaciones del país andino, quien aseguró que hay “pseudoperiodistas haciendo sedición”. También se dieron ataques contra instalaciones de radios, canales de televisión y diarios locales.

Entre los

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periodistas locales sufrieron agresiones en Bolivia estuvieron el equipo de trabajo que lidera Rolando Graña y cronistas de los canales TN, Telefé y Crónica. Varios de ellos fueron evacuados por oficiales de gendarmería a la embajada argentina en La Paz y el viernes por la tarde llegaron al país.

Previo al episodio con la Policía, Bo había indicado a su vez que había tenido inconvenientes para cubrir una conferencia de prensa ofrecida por la presidente interina, Jeanine Añez, como consecuencia de su nacionalidad.

“En La Paz venimos a una conferencia de la Presidenta interina como Al jazeera Internacional. La policía nos dijo los argentinos no entran. Al final entramos pero que tolerante es esta nueva democracia”, expresó en sus redes la corresponsal, nieta del cineasta Armando Bo e hija del actor y productor, Víctor .

El jueves, La ministra de Comunicación de Bolivia, Roxana Lizárraga, había amenazado a la prensa boliviana e internacional con acusarla de sedición “si no cumplen con su trabajo”. “La prensa tiene todas las garantías para trabajar y aquellos periodistas o pseudoperiodistas que estén haciendo sedición se va a actuar conforme a la ley, porque lo que hacen algunos periodistas, bolivianos o extranjeros, es causar sedición en nuestro país y por eso responderemos con la ley boliviana”, afirmó Lizárraga en una improvisada conferencia de prensa.

Al ser consultada sobre si las autoridades del gobierno de la presidente interina Jeanine Áñez tienen identificados a los supuestos trabajadores de prensa que habrían causado “sedición”, respondió que “ya se tiene identificados a quiénes serían los periodistas” y adelantó que “el ministro de gobierno va a tomar las medidas necesarias”.