Grupos indígenas de diferentes regiones del país ofrecieron este martes sus testimonios ante la CIDH sobre la vulneración de derechos y los presuntos abusos cometidos por las fuerzas de seguridad durante las duras protestas registradas entre los pasados 3 y 13 de octubre.

Decenas de campesinos, algunos con bastones o tapados en el rostro con vendas terapéuticas, acudieron esta tarde a la sede de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) para presentar sus denuncias a una misión técnica de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que visita Ecuador.

La chilena Antonia Urrejola, junto a un equipo de la CIDH, se encuentran en Quito para recabar informaciones sobre la situación de los derechos humanos durante las protestas de principios de octubre, encabezadas por el movimiento indígena contra la eliminación del subsidio a las gasolinas, que no prosperó por la presión social.

La reunión entre el colectivo indígena y los comisionados se desarrolló a puerta cerrada y la prensa sólo tuvo acceso al inicio del encuentro, cuando las partes intercambiaron saludos.

«Se desarrolla la reunión entre los comisionados de CIDH, la CONAIE, movimiento indígena y personas afectadas, familiares de heridos y criminalizados», informó el colectivo indígena en su cuenta de Twitter.

En la cita se expusieron los «casos y testimonios de vulneración a los derechos humanos en el contexto de la movilización nacional de octubre», añadió sin dar más detalles.

El encuentro se retrasó por una demora del equipo de la CIDH, debido al intenso tráfico que suele presentarse en la zona comercial del noreste de Quito, donde se encuentra la sede de la Conaie.

Durante la espera, el presidente de

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esta organización, Jaime Vargas, pidió paciencia a las personas que iban a presentar sus denuncias y alentó a las bases indígenas a no ceder en la defensa de los derechos de la población.

Vargas aseguró que ante los organismos de derechos humanos que visitan el país, la Conaie apoyará a «toda la gente que luchó en defensa de los grandes intereses del pueblo».

El líder indígena también remarcó su apoyo a los llamados medios de información comunitarios porque, según dijo, «también han sido violentados en este proceso»

Asimismo, a los «jóvenes voluntario médicos de distintas universidades, que también fueron víctimas de este atropello brutal desde el Estado, desde el Gobierno nacional», añadió.

La Conaie y otras organizaciones sociales han denunciado supuestos excesos y abusos cometidos por las fuerzas del orden durante las manifestaciones de protesta, que concluyeron con ocho personas muertas, 1.300 heridas y más de un millar de detenidas, según cifras de la Defensoría de Pueblo.

De su lado, el Gobierno asegura que detrás de las protestas se escondieron supuestos intereses políticos externos que buscaban desestabilizar a la democracia y alentar un supuesto golpe de Estado.

Varios organismos internacionales de derechos humanos se encuentran en Ecuador para recabar información sobre la situación en el país tras la ola de protestas.

Fuente: EFE