El anterior 7 de septiembre, después de la Cumbre Presidencial por la Amazonía, la Secretaría General de Comunicación informó que “el presidente de la República, Lenín Moreno, propuso a sus homólogos de Colombia y Perú, Iván Duque y Martín Vizcarra, respectivamente, organizar el Mundial 2030 entre los tres países”.

Desde esa fecha no ha existido ningún pronunciamiento oficial de los dos gobiernos a la sugerencia de Moreno. Tampoco por parte de federaciones de Fútbol de Colombia y Perú. Quien sí ha hablado extensamente es Andrea Sotomayor, secretaria del Deporte.

Según ella, Duque y Vizcarra “están muy emocionados”. Afirma: “Ya he tenido la oportunidad de hablar con los ministros (no aclaró cuáles) de Colombia y Perú y con el presidente del IPD (Instituto Peruano del Deporte) y también están muy emocionados”.

Tal vez el motivo del mutismo de Bogotá y Lima sea porque, como dice el sitio mexicano CCNews, “generalmente se asume que un Mundial es muy rentable económicamente para un país, esto por el aumento en el turismo, la creación de empleo y millones de dólares que deja la venta de boletos para los partidos y patrocinadores. El

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problema es que en este tipo de eventos generalmente se subestiman los costos, mientras que se sobreestiman los beneficios”.

La agencia calificadora Moody’s Corporation afirma que ser sede de un Mundial tiene un impacto “poco duradero y pequeño para la economía del país organizador”. Y explica: “En el país organizador solo se beneficia el sector de alimentos, hotelero y de transportes, mientras que en el resto los efectos incluso serán negativos”. El remate lo da un informe del danés Saxo Bank: “Un evento así no es rentable. Los países organizadores solo reciben dinero de las entradas, una cantidad específica por albergar el certamen, el cual se calcula en unos $ 500 millones, y lo que se recibe por turismo”.

Y aunque Sotomayor cree que con $ 4.000 millones se hará el Mundial 2030 en Ecuador, México –que ha sido sede dos veces y tiene una mejor infraestructura deportiva– necesitará para el del 2026 (que compartirá con EE.UU. y Canadá), $ 6.600 millones.