Una serie de comercios minoristas de Alemania ha decidido renunciar a la lucrativa venta de petardos, cohetes y el resto de fuegos pirotécnicos durante la campaña de Navidad para proteger tanto el medio ambiente como a los animales, especialmente a las mascotas domésticas, que sufren con los ruidos y los estallidos.

«Los cohetes duran una hora, pero queremos el bienestar de los animales y el aire limpio los 365 días del año. Ambos hechos no van de la mano», ha explicado Uli Budnik. Sus supermercados Rewe, en el sur de Dortmund, han sido declarados zona libre de petardos.
Desde hace años los ecologistas critican el uso de pirotecnia en la víspera del día de Año Nuevo, entre otros, porque las partículas son peligrosas para los niños y los animales.

La asociación ecologista Deutsche Umwelthilfe (DUH) considera que ha llegado el momento de un cambio. Nunca antes los consumidores fueron tan conscientes con respecto al medio ambiente, ha subrayado.

«Esperamos que este año se compren menos petardos y cohetes», ha indicado el jefe de la DUH, Jürgen Resch, antes de señalar que a principios de 2020 se pedirá a los comerciantes que dejen de vender fuegos artificiales por completo.

Los comerciantes que retiran los fuegos artificiales y petardos de fin de año de su surtido por razones medioambientales sin duda corren un riesgo porque renuncian a esos ingresos en plena campaña navideña.

«Estamos renunciando a las ventas y no sabemos cómo reaccionarán los clientes», ha apuntado Christoph Windges, quien dirige Edeka, una de las mayores cadenas de supermercados en Renania del Norte-Westfalia y que este año tampoco venderá cohetes o petardos.

Windges ha dejado claro que es posible que los clientes se vayan a otro supermercado cercano y hagan sus compras allí. La industria de la pirotecnia generó en 2018 en Alemania ventas por alrededor de 133 millones de euros y se esperan cifras similares este año.

La Asociación de la Industria Pirotécnica confía en que el «falso debate» medioambiental no afecte las ventas y recalca que los fuegos artificiales son mucho menos dañinos de lo que se afirma.

Según la asociación, de los 33.000 supermercados en Alemania solo unos pocos prescinden de la venta de pirotecnia durante las fiestas. Uwe Krüger, representante del Instituto de Investigación Comercial de Colonia, ha considerado que la demanda seguirá siendo elevada.
«No creo que los consumidores gasten menos dinero en fuegos artificiales este año. Si la demanda de pirotecnia continúa, los minoristas estarían mal aconsejados si no la ofrecen», ha advertido este experto.

«Mientras las grandes cadenas de descuento no se adapten, no cambiará mucho», ha considerado Krüger. «Y si lo hacen, podrían entrar en circulación muchos petardos sin el correspondiente sello de seguridad», ha advertido.

«La experiencia demuestra que cuanto más se restringe a los clientes, más probable es que migren a Internet. Y también allí hay mercancías peligrosas», ha recalcado.

Budnik canceló el pedido de fuegos artificiales para sus supermercados Rewe y anunció su decisión en Facebook. Según relata la cadena de supermercados, ha recibido casi únicamente comentarios positivos. «Seguiremos haciéndolo el año que viene. La gente puede gastar el dinero como quiera. Pero nosotros no*vamos a participar», ha señalado.