A criterio del economista Marco Flores, el proyecto de Ley de Simplicidad y Progresividad Tributaria de simplicidad no tiene nada y de progresividad tampoco. “Estos son nombres que se ponen como engancha bobos, para confundir a la gente”, señaló.

A su entender, de lo que se trata, pura y limpiamente, es de entregar ciertos caramelos, unos pequeños beneficios para legitimar lo de fondo. Están bien las remisiones a los estudiantes que no pueden pagar; pero son muy chiquitas al lado de las grandes remisiones que hizo el señor Martínez (Richard, ministro de Finanzas), apenas llegó a su cargo, a través de la Ley de Fomento Productivo.

Flores recordó que los beneficiarios de esas grandes remisiones son 15 empresas, que se llevaron más del 90 por ciento de los beneficios.

Insistió que en el proyecto urgente del Gobierno se pusieron algunas cosas para legitimar lo de fondo: meterle más impuestos a la gente a cambio de nada, cuando el régimen debería generar políticas para reactivar la economía, para producir empleo, crecimiento económico.

Parafraseando el lenguaje popular, el experto económico dijo que lo que espera recaudar el Gobierno de Lenín Moreno con la ley tributaria “no es ni para la muela” al lado del problema económico que tiene el país.

FUENTE: Pichincha Universal