Sin exagerar, se puede manifestar que cerca del 50 por ciento las calles de la ciudad se encuentra en una situación de colapso. A menudo se observan baches enormes, en calles y avenidas.

Uno de los temas que mayor repercusión e indignación provoca entre la ciudadanía y turistas en la actualidad es precisamente el del mal estado las calles.

Esto se debe a los retrasos de la obra de alcantarillado. 

La obra para el alcantarillado se adjudicó el 3 de octubre de 2017 y el contrato lo firmaron una semana después Walter Andrade y el procurador común del consorcio, Kenny Suárez Morales, hijo de Francisco Suárez. Según el proceso, el plazo fijado de 720 días regía desde la entrega del anticipo al consorcio, lo que se dio el 24 de octubre de 2017, según consta en el recibo del depósito de $11,6 millones del cabildo en la cuenta del Banco Internacional a nombre del Consorcio Kavi.