Franklin Calderón, otro de los procesados en el caso Hospital de Pedernales, reveló en su testimonio anticipado que habría entregado $360.000 a los legisladores a Raúl Tello, Washington Paredes, María Mercedes Cuesta y Franco Romero.

Según el expediente, Calderón, alias “Banquero”, habría sido la mano derecha de Mendoza en esta supuesta red de corrupción.

En su testimonio ante el juez, dijo que junto a Juan Carlos G., Jorge J. y José V. se fraguó la adjudicación del contrato para la construcción del Hospital de Pedernales de Manabí con la negociación del 12% del monto total de la obra.

“Parte de esa suma fue recaudada a través de cheques y efectivo, y entregada a varios asambleístas. «Los Niños», como denominaba José V. a los legisladores de la bancada del BADI”, dijo.

De eso, relató Calderón, “el 3% era para Daniel Mendoza, 3% para Jorge Jalil, $80.000 para cada asambleísta del BADI, $180.000 para Eliseo Azuero y $80.000 para José Veliz».

«Entregué 360.000 dólares a cuatro asambleístas: Raúl Tello, Washington Paredes, María Mercedes Cuesta y Franco Romero; 320.000 dólares en Guayaquil para el asambleísta Eliseo A., 280.000 a Jorge J., 80.000 al papá de Daniel Mendoza más varios cheques, como producto de sus coimas y, luego, Jorge J. me pidió que transfiera 80.000 dólares a la empresa Mercaparc”, afirmó Calderón.

Además, dijo que tiene respaldos de las conversaciones que mantuvo con las personas mencionadas sobre estas operaciones.