«Vivo en San Lorenzo. Cuando uno va al pueblo ve cómo día a día se cierran restaurantes, comercios y negocios. Las ventas a ambos lados de la frontera ya no son fluidas, sino prácticamente inexistentes», contó Flavio Paredes, presidente de los palmicultores de San Lorenzo, sobre la situación económica de la zona.
La inseguridad, la violencia y los problemas crecientes con grupos dedicados al narcotráfico han provocado que al menos 60% de las actividades productivas y comerciales se encuentre paralizado y con grandes dificultades para mantenerse en el negocio.

Lo mismo sucede con otros sectores importantes de Esmeraldas, como cacao, banano, pesca, plantaciones frutales y la misma palma africana. “En el mejor de los casos, las ventas han caído 40%, y esto solo agrava una situación que ha venido deteriorándose desde hace algún tiempo”, agregó Rogelio Cuña, productor cacaotero.

Según Richard Martínez, presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano, debido a la situación conflictiva de la zona, lo urgente es implementar medidas para asegurar que, en primer lugar, las actividades en la zona se puedan desarrollar con seguridad. Luego, y también con prioridad, se deben generar incentivos para recuperar la competitividad, como rebajas en los costos de energía eléctrica, mano de obra, insumos y materiales.

“El Estado, y el país en su conjunto, debe valorar lo que hacen los empresarios en la frontera. Gracias a ellos todavía tenemos sectores de frontera viva. Este es el momento de apostar por Esmeraldas”,dijo.

Contexto

Los datos del Instituto Ecuatoriano de Estadísticas y Censos (INEC), no solo que registran la caída de la actividad económica de los últimos meses en esa provincia, sino que muestra que los problemas de desocupación se han profundizado desde hace dos años.

Así, la cifra de desempleo, subempleo y otros tipos de trabajo no remunerado y no pleno, incluía a 154.766 personas en diciembre de 2016, pero a la fecha, esta estadística abarca a por lo menos 239.969 personas. Esto representa que el 66% de la Población Económicamente Activa (PEA) no tiene medios adecuados de subsistencia.

Vinicio Lozano, microempresario turístico, aseveró que se está produciendo un círculo vicioso. “Entre menos actividad económica se incrementa la violencia y los problemas sociales. Esmeraldas es una tierra altamente productiva, pero no ha recibido el apoyo y la atención necesarias”, añadió.

’14 cadenas productivas prioritarias’

° Ayer, en el Palacio de Carondelet, representantes de los sectores comercial, industrial, turístico y ganadero de Esmeraldas se reunieron con la ministra de Industrias, Eva García, y con delegados del Ministerio de Comercio Exterior.

Franklin Arroyo, presidente de la Cámara de la Pequeña Industria de Esmeraldas, aseguró que la reunión fue positiva. “El objetivo es impulsar una serie de medidas para reactivar la actividad económica en la zona”, contó.

García aseveró que en las próximas reuniones, y para ir aterrizando las propuestas, los sectores productivos no solo de Esmeraldas, sino de las otras provincias de frontera, serán invitados a participar del Consejo Consultivo Productivo y Tributario.

“Hemos identificado 14 cadenas productivas prioritarias, como forestal, acuacultura y pesca, palma africana, abacá, aguacate, teca, banano, caña, café, frutales, caco, lácteos y papa. Mañana presentaremos al Presidente una propuesta de reactivación para estos sectores”, concluyó.