Resaltó que incluso el propio Prefecto del Guayas pretendía huir puesto que dejó sus teléfonos en la Institución para distraer a la Policía y hacer creer que se encontraba en la oficina.

La fiscal General del Estado, Diana Salazar, informó que la esposa e hijastros del prefecto del Guayas, Carlos Luis Morales, están prófugos, esto dentro del caso de las empresas de papel que vinculan a la primera autoridad provincial y su familia directa, con el caso de compras irregulares durante la emergencia sanitaria.

Salazar aseguró que incluso Morales pretendía huir del país, puesto que no fue detenido en su casa y los teléfonos los dejó en la Prefectura para evadir a la justicia.

“Los teléfonos los dejó en la oficina para desviar la atención de la policía y que piensen que se encontraba ahí, cuando él estaba en otro lugar que no era su domicilio y en pleno toque de queda”.

Criticó que pese a presentar estos elementos ante el juez de la Corte Provincial del Guayas, se dictaron medidas sustitutivas en lugar de acoger el pedido de prisión preventiva: “Se cumplían todos los parámetros del artículo 534 sobre los requisitos de la prisión preventiva, como los indicios de la existencia de infracción, elementos de complicidad y el riesgo de fuga”.

Salazar considera que Morales al ser la primera autoridad de la provincia puede ordenar la destrucción de documentos que demuestren el cometimiento del delito.

“¿Con qué tranquilidad las personas que podrían ser testigos o recabar información van a poder hacerlo? Lo único que hace es interferir en la investigación”.

Resaltó que el mensaje que envía la justicia en estos casos es que no importa que los funcionarios sigan robando porque obtendrán medidas sustitutivas.

Respecto a quienes han mencionado que la prisión preventiva es excepcional, Salazar indicó que precisamente esa excepcionalidad debe aplicarse en casos de corrupción e invitó a hacer un análisis sobre la sobrepoblación carcelaria.

“Dígame cuántas personas están por delitos de corrupción y cuántas personas privadas de libertad se encuentran por delitos menores ya sea porque le rompió la nariz, que no justifico, o porque se sustrajo una cartera o celular para venderlo para llevar un pan a los hijos porque no hay trabajo. La sobrepoblación carcelaria es por delitos menores”.

Con esa base indicó que los casos de excepcionalidad no se cumplen porque la prisión preventiva es la regla para los delitos menores pero no en el caso de la administración pública donde las autoridades roban el dinero a los ecuatorianos: “A ellos si se les aplica la excepcionalidad y se les evita la prisión preventiva”.

Fuente: Radio Democracia