Ministro de Defensa Osvaldo Jarrín aprobó la compra.

La vestimenta que usarán unos cuatro mil militares, en jornadas de protestas en las que se requiera su presencia, incluye un overol antiflama, casco con visor a prueba de niebla, guantes anticortes, pasamontaña antifuego y protectores en todo el cuerpo. Además, portarán un escudo rectangular, de alta transparencia, a prueba de impactos y con una cobertura de 1,20 metros de altura.

Se trata del nuevo traje ‘Robocop’ y del escudo antimotín, dos compras que iniciaron la semana pasada las Fuerzas Armadas por un monto de $1,4 millones y $342 000, respectivamente.
El proceso, que cuenta con la disponibilidad de la partida presupuestaria del Ministerio de Defensa, se prevé realizar con la empresa pública Santa Bárbara EP, según la documentación firmada por el general Luis Altamirano, comandante de la Fuerza Terrestre.

El material no letal que se comprará incluye 1000 carabinas, 12 000 cartuchos de goma, 30 000 perdigones de goma, 15 000 aturdidores, 50 000 granadas lacrimógenas y 1000 máscaras antigás, entre otras.

En la justificación se destaca: «La última adquisición de este material se realizó en el año 2008, resultando insuficiente para el personal militar». Con los trajes ‘Robocop’, escudo y resto de material no letal se equipará, detalla la Fuerza Terrestre, a 204 equipos de combate formados por 20 personas cada uno, en total 4080 militares.