“Dentro de las oficinas de la zona militar, (Policías) comenzaron a golpearme reiteradamente en las costillas”, relata uno de los manifestantes agredidos

Un uso inadecuado y desproporcionado de los Estados de excepción por parte del Gobierno, el uso de un discurso estigmatizante en contra de las personas que protestaban, así como detenciones irregulares, casos de abuso de la fuerza y desapariciones temporales, son algunas de las conclusiones a las que llegó el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) en Guayaquil.

La fuerte represión y abusos de la fuerza pública durante las protestas de octubre se evidencian en varios informes de organismos y colectivos que protegen los derechos humanos, pese a que el Gobierno mantiene un discurso distinto.

El CDH publicó su informe respecto a los hechos sucedidos con testimonios de varios afectados.

“Al ver la agresión a mi amiga textualmente le dije al policía que la estaba agrediendo “suéltala desgraciado no la ataques”, entonces recibo por la espalda un toletazo de parte de un policía, mientras escucho al otro policía que dice: “cógelo a ese hijo de puta que nos estaba grabando”. Empiezo a correr y me rodean muchos policías, al ver esto yo levanto mis manos para que se evidencie que no estoy poniendo resistencia y pido que por favor no me agredan que no estoy haciendo nada. A pesar de esto, empezaron a golpearme con los toletes, me empezaron a patear, un policía sacó y me roció gas pimienta”, relata uno de los manifestantes agredidos.

Entre sus conclusiones señalan que hubo “uso de un discurso estigmatizante en contra de las personas que protestaban por parte de voceros gubernamentales, en distintos niveles, al calificarlos peyorativamente de diversas maneras, incluso como narcotraficantes, sin que el Gobierno o las autoridades locales hayan presentado evidencia alguna e inobservando que nuestra Constitución garantiza el derecho a la resistencia”.

“Eran tres policías altos, todos encapuchados y sin motivo alguno empezaron a golpear al joven sentado. Inmediatamente su cara quedo hinchada y desfigurada por todos los golpes que le dieron. El joven empezó a convulsionar de tantos golpes y uno de ellos dijo ya déjalo. Como la otra persona estaba en ese estado, vieron hacia mí y me golpearon, lo que hice fue cubrir mi cara con mis brazos mientras ellos me golpeaban con sus toletes”, es el testimonio de Carlos.

El documento también indica que “varias personas fueron privados de su libertad sin que hayan estado cometiendo ninguna contravención o delito, sino que únicamente ejercían su derecho constitucional de manifestación”

“Uno de los policías que se encontraba, me tiró la moto encima, y otro policía me dio una serie de golpes con el tolete. Yo corrí a un establecimiento militar, intentando protegerme, y los militares le dijeron a los policías que no podían pasar, pero después, un policía de alto rango conversó con un militar, y éste dijo “déjalos pasar para que se lo lleven”, y uno de los militares refutó diciendo ”¿cómo vamos a permitir que se lo lleven?”. Dentro de las oficinas de la zona militar, comenzaron a golpearme reiteradamente en las costillas, yo me quedé sin aire”, relata otro de los manifestantes.

Además, señalan que en casos de algunos detenidos “se registraron desapariciones temporales derivadas por recorridos irregulares a bordo de los patrulleros policiales, incluso durante varias horas”.

Por último, consideran que “los actos convocados por la Gobernación del Guayas y la Presidencia de la República, con la finalidad de reconocer la labor policía durante el paro nacional y el anuncio de la entrega de bono económico a los agentes policiales, constituye un agravio a las víctimas de la represión estatal en el Ecuador”.

Revisa el informe completo con un click: Informe CDH sobre el paro en Guayas

Fuente: CDH