Irán derribó dron espía de EEUU

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Irán revela los detalles del derribo de un dron espía de EE.UU. por la División Aeroespacial del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI).

“El dron espía de EE.UU., modelo Global Hawk, despegó a las 00:14 (hora local) de una de las bases militares estadounidenses en el sur del Golfo Pérsico y desconectó, infringiendo la ley de aviación, todos sus equipos de reconocimeinto y, finalmente, continuó volando en secreto desde el estrecho de Ormuz hacia Chabahar (ciudad portuaria ubicad en el sureste de Irán)”, ha informado este jueves el CGRI en un comunicado.

El derribo del avión no tripulado se ha producido justamente cuando estaba sobrevolando el espacio aéreo iraní para recolectar material de espionaje y pretendia cambiar de rumbo para regresar al estrecho de Ormuz, añade el texto.

“A las 04:05 (hora local), cuando el dron sobrevolaba el territorio de nuestro país, fue atacado y derribado (en la región frente a la localidad de Kuhmobark, sita en la provincia de Hormozgan) por la División Aeroespacial del CGRI”, precisa el comunicado.

A continuación, el texto estima que RQ-4 Global Hawk es uno de los aviones espía más avanzados del mundo que, según la información obtenida, cuesta más de 200 millones de dólares.

El RQ-4 dispone de tecnología de gran precisión para vigilar las posiciones enemigas y dar seguimiento a los objetivos, para lo cual está provisto de un radar de apertura sintética que puede penetrar fácilmente en zonas cubiertas por los nubes, e incluso, por las tormentas de arena.

Además, un alto militar del Ejército de EE.UU., bajo condición de anonimato, ha especificado que el aeronave derribado se trata del dron tipo MQ-4C Triton (un modelo desarrollado del RQ-4 Global Hawk) de la Marina norteamericana.

El dron espía de EE.UU., modelo Global Hawk, despegó a las 00:14 (hora local) de una de las bases militares estadounidenses en el sur del Golfo Pérsico y desconectó, infringiendo la ley de aviación, todos sus equipos de reconocimeinto y, finalmente, continuó volando en secreto desde el estrecho de Ormuz hacia Chabahar (ciudad portuaria ubicad en el sureste de Irán)”, según el comunicado del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI).

Las autoridades iraníes reaccionaron inmediatamente al incidente. El comandante en jefe del CGRI, el general de división Hosein Salami, ha dicho que las fuerzas del país persa derribaron el dron espía por cruzar las fronteras, y que dicha violación del espacio aéreo constituye un elemento inquebrantable de “la línea roja” de la nación persa.

La Cancillería iraní también advirtió de la entrada ilegal y agresiva de cualquier objeto o aeronave intruso extranjero en el cielo del país, y de cualquier posible agresión al territorio de la República Islámica de Irán o violación de su espacio aéreo.

La violación del aparato estadounidense del cielo persa tiene lugar en momentos de alta tensión en la región del Golfo Pérsico, por las amenazas y medidas de Estados Unidos, entre ellas la militarización de la zona, enviando 1000 fuerzas adicionales a Oriente Medio tras el incendio de dos buques cisterna en el mar de Omán.

El 13 de junio, los buques cisterna Front Altair y Kokuka Courageous, con pabellón de las Islas Marshall y Panamá, respectivamente, se incendiaron por causas aún desconocidas en el mar de Omán.

Transcurridas unas horas del doble siniestro, el secretario estadounidense de Estado, Mike Pompeo, y el secretario interino de Defensa de EE.UU., Patrick Shanahan, acusaron a Irán, sin aportar prueba alguna, de estar detrás de los presuntos ataques. A su vez, el Gobierno de Japón cuestionó las pruebas ofrecidas por el país norteamericano.

Ante esta previsible retórica, Teherán ha considerado “alarmantes y preocupantes” las alegaciones estadounidenses y ha indicado que, como “responsable de la seguridad en el estrecho de Ormuz”, fue el primer país en “acudir en auxilio” de las embarcaciones y “salvó” a sus tripulantes.