Una nueva pista que se suma a la prevención de contagios del virus SARS-CoV-2.

Un estudio publicado en mSphere, una revista de la Sociedad Estadounidense de Microbiología, revela que todos los pacientes de COVID-19, incluso los asintomáticos, pueden contaminar su entorno.

«La ubicación de los pacientes con covid-19 en habitaciones con presión negativa puede dar una falsa sensación de seguridad; por ello, se debe enfatizar la limpieza estricta del entorno», sostiene el autor principal del estudio, Zhiyong Zong, del Departamento de Control de Infecciones del West China Hospital.

El virus SARS-CoV-2, que provoca una neumonía aguda y otras inflamaciones, puede ser adquirido a través de objetos o materiales que pueden transmitir infecciones, como ropa y muebles, la contaminación del entorno de los pacientes por el SARS-CoV-2 es, en gran medida, desconocida y poco estudiada, recoge el diario ABC.es, medio de comunicación que también replicó los hallazgos de los científicos chinos.

En este nuevo estudio, refiere el artículo, los investigadores obtuvieron muestras de los alrededores y el aire de 6 salas de la unidad de cuidados intensivos (UCI) de presión negativa con 13 pacientes con covid-19 confirmados en el laboratorio. La cohorte del estudio incluyó 2 pacientes asintomáticos.

«Las ubicaciones analizadas incluyeron barandillas, picaportes de las puertas de la habitación y manillas del inodoro, interruptores de luz, lavabos y desagües, mesitas de noche, sábanas, almohadas, cinturones de equipos en la pared, el suelo y las salidas de aire y el aire. Los investigadores encontraron que 44 de las 112 muestras de superficie (39,3%) fueron positivas para SARS-CoV-2, detectadas por reacción en cadena de la polimerasa (PCR) en tiempo real. Todas las muestras de aire fueron negativas», detalla el portal español.

Esto, se enfatiza en el estudio, pone en riesgo a las personas del entorno del portador asintomático, por ello se recalca en los hábitos de limpieza en el hogar y en los centros de salud. (I)