Los contagios y muertes por COVID-19 en la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas se han disparado en las últimas tres semanas. La ciudad más golpeada es Santo Domingo, en donde según sus autoridades, ya no hay espacio en hospitales ni en cementerios.

En Santo Domingo, dentro del cementario privado La Luz, yacen al menos 100 cuepos de personas que murieron infectadas. El alcalde, Wilson Erazo, explica que los datos oficiales hablan de 400 muertos por la pandemia, sin embargo sostiene que esa cifra se queda corta. “Calculamos que aquí en santo domingo ya han muerto al menos unas mil personas”, comentó.

Erazo asegura que la ciudad, incluso, empieza a tener problemas para enterrar a sus muertos, por la resistencia de algunos cementerios privados. “La situación es crítica, en el cementerio municipal ya no hay espacios”, dijo Erazo.

Santo Domingo de los Tsáchilas es la provincia que registra más fallecidos en un día, con doce más en relación al reporte anterior (237 en total). 

En las afueras de la ciudad, donde hay otro parque santo, los moradores se niegan a que entierren a personas que fallecieron con el virus, aún cuando ya se conoce que los cuerpos inhumados en tierra no son contaminantes.

Pero no solo los cementerios están llenos, también las casas de salud, afuera del hospital público Gustavo Domínguez, donde se han atendido 1.500 casos positivos, los famiares esperan largas horas para tener noticias .

El gobernador de la provincia Rodrigo García, dice que la saturación hospitalaria ha hecho que 80 pacientes con COVID-19 tengan que ser trasladados hasta Guayaquil.

El mercado informal, las continuas aglomeraciones y el poco caso a las medidas de bioseguridad le pasan factura a la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas. Al momento se reportan 3.162 casos confirmados de COVID-19.