El exasambleísta Virgilio Hernández fue detenido arbitrariamente la mañana de este 5 octubre de 2020. A través de un video, denunció que efectivos policiales «coincidencialmente» estaban en un supuesto operativo de control en los exteriores de su domicilio.

Sin conocer las razones de su detención, fue trasladado hacia la Unidad de Flagrancia de Quito, cerca de las 10h00. Informó que un patrullero lo detuvo, luego de cumplirse un año de los hechos de octubre.

 

Luego de más de dos horas, el exasambleísta recuperó su libertad y explicó que fue «un error» su detención, debido a que la orden de captura, que se emitió el 14 de octubre de 2019, nunca fue retirada del sistema.

La prefecta de Pichincha, Paola Pabón, en su cuenta de Twitter, aseguró que el mayor de la Policía a cargo del operativo, Ricardo Reinoso, no conocía las razones para la detención de Hernández, pero aún así lo detuvo.

Hernández, junto a la prefecta de Pichincha y el dirigente político Christian González, fueron llamados a juicio por supuesta rebelión, caso que se deriva de las protestas de octubre de 2019. Hernández cumple medidas alternativas como el porte de un grillete electrónico y la presentación periódica ante la autoridad, mientras dura el proceso.

El exasambleísta cuestionó el caduco sistema judicial vigente e hizo un llamado a parar la persecución política en contra de los dirigentes de la Revolución Ciudadana.

El expresidente Rafael Correa también se pronunció en redes sociales y citó al secretario de Gabinete de la Presidencia, Juan Sebastián Roldán: “Buen riesgo es ser candidato correista porque la justicia va a poner los ojos sobre los que todavía no están fugados o condenados”.

Está fue una declaración de Roldán en la que, a criterio de los dirigentes de La Revolución Ciudadana, refleja la persecución política que viven.

«La amenaza de Roldán, que empiezan a cumplir», dijo Correa, debido a que Virgilio Hernández es candidato para el Parlamento Andino en las elecciones de febrero de 2021.