“Abu Bakr Al Bagdadi está muerto”, afirmó este domingo el presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Donald Trump, al referirse al suicidio del líder del grupo extremista Estado Islámico (EI), tras una operación militar estadounidense en su contra.

En la redada en la región de Idlib, al noroeste de Siria, Al Bagdadi detonó su chaleco suicida, tras verse sin salida en un túnel hostigado por las fuerzas especiales enviadas desde Washington.

“Anoche EE.UU. hizo justicia con el terrorista número uno del mundo”, señaló el mandatario estadounidense, quien lamentó la muerte de tres niños en la explosión y destacó que veía la operación militar como si fuera una película.

El magnate de la Casa Blanca aseveró que junto a Al Bagdadi murió “un gran número” de seguidores del grupo extremista, mientras otros se rindieron y ningún estadounidense perdió la vida en la operación autorizada por él.

Asimismo, Trump agradeció a Siria, Rusia, Turquía, Irak y los kurdos por su contribución a detectar el paradero del líder del EI, quien –destacó– murió como un “perro” y un “cobarde”.